Una piscina. Una ilusión. Un madrugón.
Andrea estaba con muchas ganas de apuntarse a natación pero no había plazas. Cuando en el polideportivo del barrio sacan plazas para peques de 4 y 5 años hay que darse un gran madrugón para poder cogerlas. Sabiendo lo importante que era para Andrea ir a la piscina una vez a la semana, el pasado jueves ejercí de padre y me presenté a las 04:45 h. a hacer cola y pude conseguir una de esas cuatro plazas que sacaron. La taquilla abría a las 09:00 h.
Ese madrugón quedó totalmente compensado cuando ví la cara de Andrea preparada para meterse bajo el agua ...

Aquí, como Esther Williams ...



films dijo
Jeje a mi me pasaba a veces para coger horario en el conservatorio de música que me tenía qu levantar todos los años a las 5 de la mañana para hacer cola que horror. Me alegro que lo hallas conseguido y que ella haya podido ir a la piscina ;)
5 Mayo 2007 | 11:56 PM